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Nutrición y suplementación / ¿OTRO ESCÁNDALO SUPLEMENTARIO?
« Último mensaje: por Beti ona en Hoy a las 13:13:23 »
Cita de: John Meadows
Puede recordar que en 2016 estuve involucrado en una situación terrible que involucraba a un fabricante de suplementos. En pocas palabras, estaba trabajando para una compañía llamada Prime Nutrition y diseñé algunas fórmulas para ellos. Por varias razones, comencé a sospechar y a pagar para que los productos fueran probados para ver si los ingredientes y las dosis adecuadas estaban realmente en el producto. Fracasaron miserablemente. Lo que estaba en la etiqueta no estaba en los productos. Todavía tengo los resultados de la prueba. Simple como eso. El fabricante en cuestión fue el laboratorio Duracap. Fueron dirigidos por Wes Hauser y Ben Mesika. Wes admitió haber actuado mal.

Finalmente, aquí hay una cita de Wes Houser de DuraCap con respecto a este asunto:

"John Meadows ha acusado directamente a Duracap de subdosificar los niveles de teacrina en Intra-MD EAA +. Se enviaron muestras de Intra-MD EAA + para pruebas y confirmaron que este era, de hecho, el caso. Si bien esta situación fue desafortunada para los clientes de Prime Nutrition, garantizamos que todos y cada uno de los productos que producimos cumplirán con lo que figura en la etiqueta de su producto en el futuro".

Decidí no emprender acciones legales y seguí mi camino. Más tarde serían acusados ​​de cargos federales por poner sustancias ilegales en suplementos sin el conocimiento del cliente.  Wes Hauser finalmente llegó a un acuerdo con el gobierno para ayudarlos en otro caso y salió a la ligera.

Wes resurgió y comenzó una nueva compañía llamada NutraCap Labs, también con sede en Atlanta. Comencé a escuchar que estaba de vuelta en el negocio, y fue un poco impactante honestamente, dado el patrón.

En noviembre del año pasado, NutraCap Labs fue inspeccionado por la FDA. Resultó en una carta de advertencia.

Las cartas de advertencia pueden ser comunes, especialmente después de alrededor de 2010, cuando la FDA emitió procedimientos específicos de buena fabricación (GMP) específicos que deben documentarse, seguirse, etc.

Muchas buenas compañías recibieron cartas de advertencia mientras se ajustaban a las nuevas reglas. Creo que, en general, probablemente más del 95% de los fabricantes están haciendo un gran trabajo y deberían ser aplaudidos.

Esta carta de advertencia, sin embargo, tiene una serie de problemas que son muy alarmantes para aquellos que están familiarizados con la fabricación. Esta no era solo una carta de "ordenar tu papeleo".

La FDA señala varias cuestiones extremadamente preocupantes, dos de las cuestiones más importantes incluyen:

1. El BPR (registro de producción por lotes) y las etiquetas del producto no coinciden. El BPR es lo que se utiliza para mezclar y fabricar el producto, es la receta. Entonces, lo que fue fabricado y puesto en los botes, NO ES lo que está en la etiqueta en los lotes aleatorios que la FDA tomó en la muestra. Permítanme repetir que lo que está en la etiqueta no es lo mismo que lo que está en el bote. Esta fue una muestra aleatoria. Es razonable suponer que muchos otros productos fallarían si fueran probados en base a esto.

2. El producto probado también está etiquetado como "adulterado" porque se encontró DMHA (un estimulante no aprobado) en él. La alteración del producto ha sido una ofensa previa para el propietario, pero continúa sucediendo, a pesar de las acusaciones de años anteriores. Nuevamente, si no está en la etiqueta, no se debe incluir en el suplemento. Obviamente no está en la etiqueta, y se supone que no se debe poner en un suplemento dietético.

NOTA: Los productos exactos probados y los ingredientes están redactados en la carta. Esto es para proteger las marcas, pero eventualmente puede hacerse público.

Hay otras ofensas aquí que verás con respecto a la falta de pruebas, etiquetas, realmente cualquier tipo de control de calidad, etc, pero quería señalar el problema más atroz que es simplemente que lo que hay en el bote no coincide con lo que está en la etiqueta. La FDA dejó eso claro en su muestreo aleatorio.

Los hechos hablan por sí mismos. Esto debería ser inaceptable para usted como consumidor, y estamos mucho más allá de "fue un simple error de papeleo" de alguien que ha realizado múltiples operaciones de fabricación. Wes también es propietario de Genone labs fyi.

También es decepcionante que dada la historia las marcas de suplementos elijan hacer negocios como este, pero supongo que la idea de ganar más dinero (mejores márgenes) puede ser bastante convincente para algunos.

Estoy seguro de que saldrá a la luz qué marcas están utilizando NutraCap Labs para fabricar sus productos con bastante rapidez. Veremos que pasa.
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Off-topic / Re:Frases de los grandes campeones
« Último mensaje: por Arturo Gómez en Julio 06, 2020, 13:40:45 pm »
En general está bien, pero si dice "el deporte de competición DONDE SE MUEVE DINERO" porque si no se mueve dinero, no hay droga en el deporte de competición por sí.

Porque es posible entrenar día a día arriba del progresso y de los rendimentos sin corromperse, eso no significa que sea competitivo con el tipo que gana su dinero con el deporte y que habitualmente también se droga.

Estar día a día encima del progresso no es necessário para la salud, pero si a los 20 años no estás así, no haces deporte, y a los 60, que obligatoriamente tendrías que hacer por salud, ya no tienes condición de hacer ni desarrollaste disciplina como para trabajar todo día al 50% de tu mejor.
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Off-topic / Re:No solo de la fuerza vive el hombre
« Último mensaje: por Beti ona en Julio 06, 2020, 00:08:23 am »
«Darse cuenta de que se es ignorante es un gran paso hacia el saber».

«Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja».

«Deuda es la madre prolífica de locuras y desgracias».

«El comercio libre no es un principio, sino un recurso».

«El depositario del poder siempre es impopular».

«El ejercicio de la política puede ser definido con una sola palabra: disimulo».

«El hombre no es el creador de las circunstancias, más bien las circunstancias crean al hombre».

«El hombre sensato cree en el destino; el voluble, en el azar».

«El mundo está gobernado por personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetran entre los bastidores».

«El que ostenta el poder es siempre impopular».

«El secreto del éxito es la constancia en el propósito».

«Hay personas divertidas que no interesan, y personas interesantes que no divierten».

«Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores».

«La juventud es un disparate; la madurez, una lucha; la vejez, un remordimiento».

«La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin».

«La sabiduría de los sabios y la experiencia de los siglos pueden conservarse en citas».

«La variedad es la madre del placer».

«La vida es demasiado corta para que la hagamos mezquina».

«Lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas y descubrir la nuestra».

«Lo que prevemos, raramente ocurre; lo que menos esperamos es lo que sucede generalmente».

«Los críticos son los hombres que han fracasado en la literatura y las artes».

«Los experimentos en política significan revoluciones».

«Los jóvenes de una nación son los depositarios de la posteridad».

«Los viajes enseñan la tolerancia».

«Nada revela tan fiablemente el carácter de una persona como su voz».

«Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible».

«No hay otra educación como la adversidad».

«Piensa antes de hacer, pero no te pases tanto tiempo pensando que no llegues a empezar».

«Todos hemos nacido para el amor... Es el principio de nuestra existencia, como también es el fin».

Benjamin Disraeli
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Off-topic / Re:No solo de la fuerza vive el hombre
« Último mensaje: por Beti ona en Julio 05, 2020, 23:59:27 pm »
«Al éxito y al fracaso, esos dos impostores, trátalos siempre con la misma indiferencia».

«Dadme los cinco primeros años de la vida de un niño y tendréis el resto».

«El poder sin responsabilidad. Esta es la prerrogativa de la ramera a través de los tiempos».

«Entrometerse en el desatino del hombre es siempre una faena muy ingrata».

«La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente. Pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil».

«La mayoría de las diversiones humanas sólo tratan de ganar el dinero ajeno».

«Las palabras son la más potente droga utilizada por la Humanidad».

«Los peores embusteros son nuestros propios temores».

«Nunca he cometido un error en mi vida. Al menos, ninguno que no haya podido justificar después».

«Se aprende más por lo que la gente habla entre sí o por lo que se sobrentiende, que planteándose preguntas».

«Si encomiendas a un hombre más de lo que puede buenamente hacer, lo hará. Si solamente le encomiendas lo que puede hacer, no hará nada».

«Toma problemas prestados, si te lo dicta tu naturaleza. Pero no los prestes a tus vecinos».

Rudyard Kipling
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Off-topic / Re:Frases de los grandes campeones
« Último mensaje: por Beti ona en Julio 05, 2020, 21:38:49 pm »
"El deporte es salud, pero el deporte ejecutad por la gente por gusto, el deporte de competición donde se mueve dinero, donde se mueven los contactos, la presión de superarse y superar marcas, etc etc... ni es salud ni es natural, no lo se con seguridad porque ni soy deportista ni estoy en el mundillo, pero es de suponer que todos utilizan métodos ilegales para aumentar el rendimiento, el que no lo haga estará en el puesto 250 de la disciplina que sea y nadie sabrá quién es. En el momento que unos tienen que competir al mas alto nivel todos pasarán por el aro, sus carreras son cortas y fugaces y en ese lapso de tiempo deben brillar muy intensamente, y cuando digo todos, es todos en todos los deportes, que la gente habla mucho del culturismo donde todos van enchufados, al igual que el ciclismo, pero otros deportes como el fútbol, baloncesto, halterofilia, atletismo, etc etc, todos ellos utilizan, unos para mejorar la recuperación, otros para aumentar la masa muscular, otros para mejorar las capacidades motoras, cosas que o bien no salen en los tests, o bien saben hacerlo para que no salgan; lo que no podemos es pedirle aun tío que corra los 100 metros lisos en menos de 8 segundos y no sea un puto mutante, o pedirle a un tipo que levante 500 kilos en peso muerto, o 370 kilos en press banca y pedirles que sean naturales, porque el cuerpo tiene limitaciones y hace tiempo que se sobrepasaron."
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Entrenamiento / El ejercicio mas peligroso
« Último mensaje: por Beti ona en Julio 05, 2020, 17:11:25 pm »
<a href="http://www.youtube.com/watch?v=U8iFNCGiMkY" target="_blank">http://www.youtube.com/watch?v=U8iFNCGiMkY</a>
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Off-topic / Re:No solo de la fuerza vive el hombre
« Último mensaje: por Beti ona en Julio 04, 2020, 16:25:00 pm »
Rachel Carson, la mujer que inauguró el ecologismo contemporáneo

Citar
Rachel Louise Carson (27 de mayo de 1907 - 14 de abril de 1964) fue una bióloga marina y conservacionista estadounidense que, a través de la publicación de Primavera silenciosa en 1962 y otros escritos, contribuyó a la puesta en marcha de la moderna conciencia ambiental.

Hace no muchos años un catedrático de Ecología dejó escrito que "dicho de otro modo y telegráficamente: sin el libro de Rachel Carson, hoy seguramente no existiría Greenpeace". Si esto es así, quizá no haya persona más respetada y, a la vez, más desconocida en nuestro entorno que Rachel Carson y su libro Primavera silenciosa.

En cambio, en Estados Unidos se considera que este libro es uno de los más notorios del siglo XX y de los que más han influido en su cultura, su sociedad y su política. A menudo comparado con La cabaña del Tío Tom, que proporcionó un sólido apoyo social al abolicionismo, Primavera silenciosa contribuyó a un nuevo conocimiento del lugar que ocupa la especie humana en el mundo y a promover políticas y conductas para preservar el ambiente.

Fue Rachel Carson la que ayudó, con su libro y su testimonio, a la creación, años después de su muerte, de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, la conocida EPA, a controlar el uso del DDT y de otros pesticidas, a la celebración del Día de la Tierra, a las leyes que se dictaron en muchos países del planeta sobre pesticidas, insecticidas, fungicidas, rodenticidas y productos similares y, en fin, al desarrollo del movimiento filosófico y político que hoy llamamos ecologismo.

Veamos que hizo Rachel Carson para merecer una declaración tan tajante de aquel catedrático de Ecología.

Su libro más conocido, Primavera silenciosa, publicado en 1962, tiene casi 10.000 citas por escrito en publicaciones de científicos y divulgadores y, en Google, marca casi millón y medio de resultados. Sin embargo, en español no se había traducido hasta hace unos años, en 2.010.

Rachel Carson nació en 1907 en Springdale, Pennsylvania, y, por tanto, murió a los 56 años, en la plenitud de su talento como escritora y divulgadora. Era bióloga, con una tesis de máster en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore. Por problemas familiares y falta de fondos, no pudo hacer el doctorado y seguir en la investigación, como ella quería, y enseñó durante unos años antes de entrar en el Servicio de Pesquerías del gobierno, luego llamado Servicio de Pesca y de la Vida Salvaje.

En Springdale, su lugar de nacimiento, vivió en la granja de su familia, de unas 26 hectáreas, y que, desde muy niña, Rachel había explorado a fondo. Gran lectora, con preferencia de libros que tratasen del mar y de autores como Herman Melville, Joseph Conrad o Robert Louis Stevenson, publicó su primer cuento a los 11 años. Cuando comenzó sus estudios secundarios se matriculó en Inglés pero pronto, en 1928, pasó a Biología. Aunque por problemas económicos en la familia, ya que su padre, vendedor de seguros, perdió su trabajo y, además, estamos en 1928, al comienzo de la Gran Depresión, tardó en graduarse en la Universidad Johns Hopkins y no pudo continuar sus estudios de zoología y genética. Se dedicó a la enseñanza hasta 1935, cuando murió su padre y se hizo cargo de su madre. Por recomendación de una de sus profesoras entró, con un contrato temporal en el Servicio de Pesquerías. Su trabajo consistía en escribir guiones educativos para un programa de radio llamado Romance bajo las aguas. Eran 52 programas de 7 minutos cada uno, y los completó con éxito. Le ofrecieron un contrato a tiempo completo y, después, preparó y se presentó al examen para conseguir el puesto. Se celebró en 1936, sacó el número 1 y fue la segunda mujer en conseguirlo en el Servicio de Pesquerías.

Así comenzó su carrera como bióloga marina y, también, como escritora. Su función era revisar los trabajos de investigación y redactar textos y resúmenes para folletos que se hacían llegar a los profesionales del sector y al gran público en general. Por ejemplo, en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, apareció un texto suyo, de 78 páginas, promocionando los alimentos del mar, con descripciones de 27 especies de peces y mariscos. Trata de los hábitos de alimentación de los norteamericanos y de cómo están sustituyendo alimentos clásicos por otros nuevos debido a las dificultades de suministro provocadas por la guerra y, entre ellos, están los que llegan del mar, no muy populares hasta entonces entre los norteamericanos. Por ejemplo, sobre los mejillones escribe que "hay personas que aprecian su delicado sabor", y añade que "son ricos en minerales, vitaminas y proteínas" y, además, son de "los alimentos más digeribles, pues el cuerpo humano es capaz de utilizar prácticamente todos los nutrientes contenidos en su carne y en sus líquidos".

Cumplió a la perfección con estas tareas de revisar y redactar textos y llegó a ser nombrada editora en jefe de todas las publicaciones del Servicio de Pesca y Vida Silvestre.

A la vez, y con lo que sabe y aprende en su puesto, comienza a publicar artículos sobre la naturaleza y el mar en varios periódicos. Pero, siguen las desgracias en su familia, y en 1937 muere su hermana mayor y se hace cargo de sus dos sobrinas, además de su madre. Pronto, y a pesar de las dificultades, en 1941, publica su primer libro sobre el mar, Under the wind, con buenas críticas y pocas ventas. Y en 1951, cuando prepara su segundo libro, toma la arriesgada decisión de dejar su trabajo y dedicarse a escribir a tiempo completo. Por fin consigue el éxito, y son excelentes las ventas de sus nuevos dos libros sobre el mar, The sea around us, publicado en 1951 y que se mantuvo 86 semanas en la lista de ventas del New York Times, y The edge of the sea que apareció en 1955.

Preocupada por lo que lee y por algunas conversaciones con científicos alarmados por lo que están encontrando en sus estudios, Rachel Carson comienza a investigar sobre el DDT y sus efectos e inicia la preparación de su siguiente libro, Primavera silenciosa. El insecticida se había empleado con profusión en Europa y el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial para controlar los insectos que transmitían enfermedades como el mosquito de la malaria, los diversos insectos del tifus o las pulgas de la peste. Se convirtió en un insecticida de uso doméstico y agrícola y sin ninguna regulación que controlara su manejo. Incluso el propio Departamento de Agricultura organizó una campaña con DDT contra la hormiga roja de fuego, Solenopsis invicta, y fumigó cientos de miles de hectáreas en las zonas que había invadido esta especie.

Los beneficios del DDT eran bien conocidos por el gran público pero no habían alcanzado igual difusión los daños que produce. Con los tratamientos de la época desaparecen los insectos, casi todos y no solo los que son el objetivo del pesticida, y el DDT se acumula en otras especies que, poco a poco y por su persistencia, sufren su toxicidad y, en algunos casos, también acaban por extinguirse. Así, piensa Rachel Carson, sin darnos cuenta llegaremos a nuestra particular "primavera silenciosa". Es el efecto final del poder, a veces pernicioso, que nuestra especie ejerce sobre la naturaleza.

La autora se enfrentó a uno de los problemas más graves que la Revolución Industrial, el siglo XX y las conductas de nuestra especie han dejado en herencia al futuro y los que vivan ese futuro en nuestro planeta: la contaminación y sus efectos.

Rachel escribió en Primavera silenciosa que:

"Por primera vez en la historia del mundo, todo ser humano está ahora en contacto con productos químicos peligrosos, desde el momento de su concepción hasta su muerte… Se han encontrado en peces en remotos lagos de montaña, en lombrices enterradas en el suelo, en los huevos de los pájaros y en el propio hombre, ya que estos productos químicos están ahora almacenados en los cuerpos de la vasta mayoría de los seres humanos. Aparecen en la leche materna y probablemente en los tejidos del niño que todavía no ha nacido."

Esta palabras, escritas a principios de los sesenta del siglo pasado, hace más de 50 años, son válidas todavía hoy en día y, es más, se puede asegurar que ahora la situación es mucho más grave.

El libro se publicó por entregas en la revista New Yorker en 1962 y, avisada la industria agroquímica sobre su contenido, intentaron impedir su edición como libro. Los ataques fueron terribles, tanto a su libro como a ella misma. Dijeron que sus datos no eran de fiar aunque nadie lo pudo demostrar. Llevaba cuatro años preparando el libro y, además de los textos que revisó, se entrevisto y mantuvo correspondencia con gran cantidad de científicos y expertos sobre el DDT y sus efectos. De ella se dijo que ni siquiera era doctora, como mucho una técnico que venía de la administración. Y personalmente tuvo que aguantar insultos y calumnias sin fin. Nunca se casó y su estado civil llevó a que se publicasen todo tipo de insultos y sugerencias, algunas muy impertinentes. Un antiguo Secretario de Agricultura llegó a escribir, en una carta dirigida al Presidente Eisenhower que luego se hizo pública, que "como no se ha casado, a pesar de ser físicamente atractiva, probablemente es comunista".

Pero el libro se publicó y tuvo un éxito extraordinario. Llegaron las alabanzas, los apoyos, los elogios aunque, además, siguieron los ataques a ella y a su libro. Incluso ahora, 50 años después, la polémica sobre la responsabilidad de Rachel Carson sobre el control del DDT continúa. En el 2.012, al medio siglo de la edición de Primavera silenciosa, Rob Dunn, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en Raleigh, publicó un comentario breve, de página y media, en Nature. Narraba la historia de la autora y de su libro y comentaba, elogiosamente, su influencia en la aparición de conductas de protección del ambiente sobre todo, es obvio, con referencia al DDT y a los pesticidas.

Un mes después aparecía, en la misma revista, la respuesta al artículo de Dunn. Estaba firmada por 11 investigadores liderados por Tony Trewavas, de la Universidad de Edimburgo. La primera frase ya deja claro que no consideran Primavera silenciosa como un "faro de razón", en palabras de Dunn. Acusan a Carson de provocar la prohibición del DDT en Estados Unidos en 1.972 (en España se prohibió en 1.971) debido a la difusión y popularidad de su libro. En su crítica se centran, sobre todo, en la utilización del DDT en la lucha contra el mosquito de la malaria. Afirman que desde su prohibición en 1.972, los enfermos de malaria se han multiplica de 10 a 100 veces en todo el mundo, y el número de muertos se ha calculado entre 60 y 80 millones de personas.

En realidad, nunca se prohibió el DDT en las fumigaciones contra el mosquito de la malaria cuando era necesario, y en muchos países se sigue utilizando con ese fin. Rachel Carson, en Primavera silenciosa, nunca se opuso a la utilización de insecticidas, y en concreto del DDT, en el control de la malaria pero, en cambio, si que pidió más vigilancia en su uso.

Desde el punto de vista conceptual biológico, Rachel Carson popularizó que nuestra especie no es dueña de la naturaleza, sino parte de ella como cualquier otro ser vivo. Hasta entonces éramos dueños y, si conservábamos alguna parte de la naturaleza era porque nos gustaba, era bella, hermosa y nos hacía felices y, además, nos sentíamos generosos. Así empezaron a crearse, ya en el siglo XIX, los primeros parques naturales y reservas de todo tipo. Pero el DDT, obra nuestra, dañaba la naturaleza y, además, nos dañaba a nosotros porque, lo aceptáramos o no, éramos, y somos, parte de esa naturaleza.

Por si fuera poco, Primavera silenciosa era un compromiso personal de Rachel Carson, una mujer que pasó por una mastectomía radical en 1.960 por un cáncer de mama que se le diagnosticó según preparaba y escribía el libro. Murió de las complicaciones, anemia provocada por la radioterapia y metástasis en el hígado, dos años después de la publicación del libro, en 1964, en Silver Spring, en Maryland. Es un tipo de cáncer, el de mama, que ya en los años en que lo sufrió Rachel Carson se asociaba a la exposición a productos químicos carcinogénicos y, además, al DDT se le consideraba entonces un producto cancerígeno.

Nunca se ha probado fuera de toda duda la relación entre el DDT y el cáncer. Las exhaustivas revisiones de la bibliografía publicada que hace la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, integrada en la OMS, llevan a la conclusión de que faltan datos fiables y de que, en todo caso, es un compuesto sospechoso.

Pero en 1960 y para Rachel Carson, que estaba investigando los efectos de los insecticidas y, en general, de productos químicos tóxicos y, a la vez, se le diagnostica un cáncer y sigue un duro tratamiento que termina con la mastectomía, el efecto tuvo que ser terrible.

Alguno de sus biógrafos asegura que cambió su estilo de escribir. Era alegre, tierna y sosegada cuando escribió sus tres libros sobre el mar. Pero Primavera silenciosa es más sobrio, más denso y mucho menos optimista sobre la relación entre nuestra especie y la naturaleza.

Carson fue premiada a título póstumo con la Medalla Presidencial de la Libertad por Jimmy Carter.

Carson murió a los 56 años por un cáncer de mama, antes de ver realizadas las consecuencias que contribuyeron al cambio en la legislación y en la conciencia pública. En este último sentido, su obra marca el momento en que socialmente se comprende que la naturaleza es un todo complejo, cuyas partes están intrincadamente relacionadas y que las consecuencias indirectas de cualquier acción, también para la salud humana, son difíciles de predecir y deben ser vigiladas.

La mayor crítica que ha recibido confirma precisamente este punto de vista; se refiere a que la prohibición del uso del DDT dio lugar a una recuperación de las elevadas tasas de morbilidad por malaria anteriores a su introducción. Lo cual, generó un fuerte debate mediado por intereses económicos, sociales y ambientales.

En todo caso, la obra y el testimonio de Rachel Carson fue la que ayudó a la creación, años después de su muerte, de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (Environmental Protection Agency), a controlar el uso del DDT y de otros pesticidas, a la celebración del Día de la Tierra, a las leyes que se dictaron en muchos países del planeta sobre pesticidas, insecticidas, fungicidas, rodenticidas y productos similares, y al desarrollo del movimiento filosófico y político que hoy es conocido como ecologismo.

El hombre contra la Tierra

Gracias a sus estudios marinos en la Oficina de Pesca comenzó a recopilar diversos datos sobre los efectos en la vida marina del Dicloro difenil tricloroetano, más conocido como DDT, y otros plaguicidas. Como las anormalidades a menudo aparecen primero en peces y vida silvestre, los biólogos fueron los primeros en ver los efectos nocivos de los químicos en el medioambiente. Carson también había aprendido acerca de varios programas de control de depredadores y plagas que estaban diseminando libremente plaguicidas en el medioambiente con poca consideración por las consecuencias más allá de la plaga. En una de sus primeras incursiones en el tema propuso un artículo a Reader’s Digest sobre evidencia del daño ambiental del DDT, pero la revista lo rechazó.

En enero de 1958 Carson recibe de su amiga Olga Huckins de Masachusets la copia de una carta que había enviado al Boston Herald denunciando cómo las fumigaciones con DDT provocaron la muerte de todas las aves de su santuario natural. La fumigación se había realizado hace solo un mes con el fin de matar mosquitos y Huckins esperaba que Carson pudiese ayudarla a detener las fumigaciones. Tras discutir el tema con sus editores de la revista The New Yorker y la editorial educativa Houghton Mifflin, Carson acordó comenzar a escribir lo que podría ser una revista o posiblemente algo apropiado para un capítulo de un libro sobre el mismo tema.

Carson no era la única científica preocupada por los efectos de los pesticidas en el medioambiente. Diecisiete años antes, en la prestigiosa revista Nature, el expresidente de la Sociedad Entomológica de Nueva York, Edwin Teale, había denunciado que "un aerosol tan indiscriminado como el DDT puede trastornar la economía de la naturaleza tanto como una revolución trastorna la economía social. El noventa por ciento de todos los insectos son buenos, y si mueren, las cosas se desvanecen de inmediato". Tres años después del artículo en Nature, la Asociación Médica Estadounidense advertía que la toxicidad crónica de la mayoría de los nuevos plaguicidas, incluido el DDT, en los seres humanos era un asunto "completamente inexplorado". Sin embargo, estas advertencias rara vez surgían fuera de los círculos científicos.

Pero en 1957 algunos agricultores de Long Island, Nueva York, presentaron una demanda para detener la pulverización de DDT en su área. La demanda fue exitosa, pero el caso llegó a la Corte Suprema, cuyos miembros, salvo un juez, se negaron a escucharlo. Carson siguió los procedimientos del caso y se benefició de un inesperado acceso a documentos y contactos científicos. Paralelamente, se mantenía informada sobre el Programa de erradicación de hormigas rojas del Departamento de Agricultura que había comenzado ese mismo año y que utilizó dos potentes insecticidas, la dieldrina y el heptacloro. Se trató de una campaña de fumigación que los expertos en vida silvestre catalogarían posteriormente como un fracaso, como señaló el biólogo de Harvard y ganador del Premio Pulitzer, Edward O. Wilson.

En 1959 Carson escribe en el Washington Post denunciando que el uso excesivo de pesticidas había provocado una reciente disminución en la población de aves. Pero el escándalo nacional estallaría cuando a finales de ese año se descubre que los arándanos contenían altos niveles del pesticida aminotriazol. Carson asistió a las audiencias subsiguientes de la Administración de Alimentos y Medicamentos, saliendo consternada por el testimonio y las tácticas utilizadas por la industria química, que contradecían los datos científicos encontrados por ella.

"Cuanto más aprendía sobre el uso de pesticidas, más me horrorizaba", escribió más tarde. "Me di cuenta de que aquí estaba el material para un libro. Lo que descubrí fue que todo lo que significaba más para mí como naturalista estaba siendo amenazado, y que nada de lo que pudiera hacer sería más importante".

El ruidoso verano de Primavera Silenciosa

Carson era la persona indicada en el momento indicado en el lugar indicado. Sabía cómo contar esa historia utilizando la información científica a la que accedía y compilaba, y seleccionó cuidadosamente su trabajo, ya que tanto ella como su editor esperaban que el libro fuera examinado de cerca por científicos y críticos.

Para Marzo de 1960 su libro estaba en buena parte terminado, pero Carson sería víctima de un nuevo revés en su vida personal. Un tumor de mama por la que había sido tratada hace algunos años resultó en realidad ser maligno. Carson estaba plagada de enfermedades como artritis, úlceras, infecciones por estafilococos y una batalla continua contra el cáncer, pero sabía que era vital terminar el libro.

En un primer momento, Carson quiso titular su trabajo como El control de la naturaleza y posteriormente El hombre contra la tierra. Sin embargo, por recomendación de su editor en Houghton Mifflin, Paul Brooks, se decidió finalmente por Primevera Silenciosa, nombre propuesto originalmente para el capítulo dedicado a la disminución de la población de pájaros.

Se trataba de 260 páginas de informes con historias atractivas, algunas de gente común que lidiaba con problemas químicos en sus comunidades, a las que Carson agregaría información científica o una explicación más detallada. Tenía mucha documentación, con más de 50 páginas de citas científicas en su mayoría para apoyar su presentación de informes, ilustrando conceptos más amplios, como el funcionamiento de las cadenas alimentarias y los sistemas ecológicos.

Antes de que Primavera Silenciosa fuese publicado como libro en septiembre de 1962, The New Yorker reprodujo partes del trabajo en tres números sucesivos de junio. Inmediatamente su denuncia se convirtió en un estruendo que hizo estallar las ventanas de la industria química, la que venía siguiendo muy preocupada los pasos de Carson.

El 22 de julio, el New York Times publicó como nota principal de tapa un artículo de John B. Lee que señalaba cómo la industria de los agroquímicos "se levanta en armas contra un nuevo libro": "La industria de pesticidas, con un valor de $ 300.000.000, ha sido altamente irritada por una mujer silenciosa, autora cuyos trabajos previos en ciencia han sido elogiados por la belleza y precisión de la escritura".

En el mismo periódico citaban a Pincus Rothberg, presidente de Montrose Chemical Corporation, filial de Stauffer Chemical Company y posteriormente mayor productor de DDT de Estados Unidos, quien declaró que Carson no escribió "como científica sino como una fanática defensora del culto al equilibrio de la naturaleza". Por su parte, Chemical Week, una de las revistas comerciales de la industria química, publicó el 14 de julio que los artículos de Carson parecían más "una reminiscencia de un abogado preparando un informe que un científico realizando una investigación".

El 2 de agosto Louis A. McLean, secretario y asesor general de Velsicol Chemical Corporation, escribió al editor de Houghton Mifflin sugiriendo que tal vez quieran reconsiderar la publicación del libro, señalando en particular las "declaraciones inexactas y despectivas" del libro sobre dos plaguicidas: el clordano y el heptacloro, fabricados únicamente por Velsicol. La editorial le solicitó a un toxicólogo independiente que revisara los puntos planteados por Velsicol. El especialista consideró las declaraciones de Carson correctas por lo que la empresa fue notificada de que el libro se publicaría según lo planeado.

El 12 de septiembre en una reunión de científicos y funcionarios de la industria química, Glen King, jefe de la Nutrition Foundation, grupo comercial compuesto entonces por 54 compañías involucradas en industrias relacionadas con alimentos, productos químicos y agricultura, declaró que los libros como Primevera Silenciosa estaban avivando un sentimiento en el público "que raya en la histeria".

Para cuando se publicó a finales de septiembre ya contaba con ventas avanzadas de 40 mil copias, y más de 50 artículos y editoriales en periódicos gracias a la publicación previa en The New Yorker. Se convirtió inmediatamente en un best seller y fue seleccionado por el Club del Libro del Mes, lo que significó que se volvería a publicar, extendiéndose ampliamente su proyección, llegando incluso a zonas rurales. Esta nueva versión del libro incluiría un informe de William O. Douglas, el único miembro de la Corte Suprema que había accedido a tomar el caso de los agricultores de Long Island.

Extractos del libro también fueron publicados en varios periódicos y revistas, incluida la de la National Audubon Society, una de las organizaciones conservacionistas más antiguas de Estados Unidos. El Chicago Daily News declaró que "Silent Spring bien podría ser uno de los grandes e imponentes libros de nuestro tiempo. Una lectura obligada para cada ciudadano responsable". Pero el libro seguiría siendo atacado. La industria química había estado planificando su lucha contra Carson desde antes de que apareciera la serie en The New Yorker, debido a que la noticia del libro se había filtrado desde un comienzo.

Luego de la publicación las reseñas críticas aparecieron en las principales revistas populares de la época. Time lamentaba las "simplificaciones excesivas y errores francos": "Muchas de las generalizaciones aterradoras (y hay muchas de ellas) son claramente erróneas". Edwin Diamond en Saturday Evening Post catalogó al libro como "emotivo y alarmista", por el cual "los estadounidenses creen erróneamente que su mundo está siendo envenenado".

El nutricionista de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderblit William J. Darby escribió en Chemical & Engineering News un artículo titulado "Silence, Miss Carson", en el que señalaba que "su ignorancia o prejuicio sobre algunas de las consideraciones arroja dudas sobre su competencia para juzgar las políticas", recomendando que "el científico responsable debería leer este libro para comprender la ignorancia de quienes escriben sobre el tema y la tarea educativa que se avecina". Por su parte, Life señaló sobre Carson que "no hay duda de que ha exagerado su caso" pero también que los fabricantes eran igualmente unilaterales en sentido contrario.

Como parte de la campaña de la industria química, la Asociación Nacional de Químicos Agrícolas duplicó su presupuesto y distribuyó miles de copias de reseñas negativas advirtiendo a los editores de periódicos y revistas que las revisiones favorables del libro podrían reducir los ingresos publicitarios. Llegó a gastar más de $ 250.000 en su campaña contra Primevera Silenciosa. Mientras, la Asociación de Químicos de Manufactura comenzó a enviar historias mensuales a los medios de comunicación que resaltaban el lado positivo del uso de pesticidas. Monsanto Chemical llegó a publicar incluso, en respuesta al libro, una breve historia titulada "The Desolate Year", en donde la falta de uso de pesticidas resultaba en una plaga de insectos que devasta a Estados Unidos.

George C. Decker, entomólogo y frecuente asesor de la industria química, calificó al libro como un "engaño" y como "ciencia ficción", comparándolo con The Twilight Zone. Otros ataques fueron más personales, cuestionando su carácter o su estabilidad mental, o llamándola comunista, mujer histérica o loca de la naturaleza.

Carson se mantuvo siempre firme y confiada en sus hallazgos. Además contaba con una serie de críticas positivas de científicos reconocidos a nivel nacional e internacional. Loren Eiseley, reconocido antropólogo de la Universidad de Pennsylvania y escritor científico, señaló que el libro de Carson trata sobre "el ataque devastador, muy documentado e implacable sobre el descuido humano, la codicia y la irresponsabilidad, una irresponsabilidad que ha dejado al hombre y al campo una avalancha de sustancias químicas peligrosas en una situación que no tiene paralelo en la historia médica".

Por su parte, LaMont Cole, profesor de ecología en la Universidad de Cornell, escribió en la revista de divulgación Scientific American sobre Primevera Silenciosa que "los errores de hecho son tan infrecuentes, triviales e irrelevantes para el tema principal que no sería aconsejable insistir en ellos". Otros científicos que defendieron a Carson fueron el biólogo Roland C. Clement de la National Audubon Society, y el zoólogo Robert L. Rudd de la Universidad de California, entre otros.

Mientras tanto, Primevera Silenciosa se convertía en un éxito de ventas. En menos de tres meses se habían vendido más de cien mil copias y seguía apareciendo en la lista de los más vendidos del New York Times, donde permanecería durante siete meses. Por otro lado, en las legislaturas estatales se habían introducido más de 40 proyectos de ley destinados a regular el uso de pesticidas. Pero la lucha política en Washington recién comenzaba. En 1963, Carson y Primevera Silenciosa recibirían una atención nacional jamás antes vista.

El reportaje en la CBS

En abril de 1963, la cadena de televisión CBS transmitió un reportaje especial dedicado al caso titulado "The Silent Spring of Rachel Carson". La industria química estaba alarmada y lanzó una campaña dirigida a la CBS para que esta no transmitiera el programa. Como la campaña no tuvo resultado, varios patrocinadores, como Standard Brands, los fabricantes de Lysol y Ralston Purina, retiraron su publicidad antes de la transmisión.

El programa lo vieron entre diez y quince millones de televidentes, y fue especialmente importante para aquellos que no habían leído el libro o que tenían poco conocimiento del tema. Incluía imágenes de aviones fumigando mientras niños caminaban por las calles y aparecían varios funcionarios gubernamentales declarando a favor y en contra de los planteamientos de Carson.

Pero los principales puntos focales del reportaje estuvieron a cargo de la propia Carson y de Robert White-Stevens, científico de la American Cyanamid Corporation. White-Stevens, entrevistado en un laboratorio, declaró que "los principales reclamos en el libro de la señorita Rachel Carson son grandes distorsiones de la realidad, completamente sin apoyo de la evidencia científica experimental y la experiencia práctica general en el campo". Y agregó virulentamente que "si el hombre siguiera fielmente las enseñanzas de la señorita Carson, regresaríamos a la Edad Oscura, y los insectos y las enfermedades volverían a heredar la Tierra".

Carson por su parte apareció como la más racional y no como la "mujer histérica" retratada por algunos de sus críticos. Entrevistada en su casa por el periodista y presentador Eric Sevaried, Carson leyó pasajes seleccionados de su libro para ilustrar cuán extendido estaba el uso de plaguicidas en granjas, bosques y huertos familiares aunque el objetivo deseado puede ser solo algunas malas hierbas o insectos. "Los niños que nacen hoy están expuestos a estos productos químicos desde el nacimiento, tal vez incluso antes de nacer", dijo durante la entrevista. "¿Qué les va a pasar en la vida adulta como resultado de esa exposición? Simplemente no lo sabemos".

Sevareid había ofrecido previamente algunos conceptos básicos sobre el tema, sobre el crecimiento de la industria de agroquímicos durante la posguerra y que anualmente se usaban unos 900 millones de libras de pesticidas. "La señorita Carson subraya la posibilidad de que los pesticidas químicos puedan estar dañando al hombre de maneras aún no detectadas, quizás contribuyendo al cáncer, la leucemia o al daño genético. A falta de pruebas, sus críticos admiten que estas son posibilidades, pero no probabilidades, y acusan a la señorita Carson de alarmismo. Sin embargo, pocos científicos niegan que pueda haber algún riesgo".

De hecho, uno de los funcionarios entrevistado, Page Nicholson, del Servicio de Salud Pública, no pudo responder cuando se le preguntó por cuánto tiempo persistían los pesticidas en el agua, o hasta qué punto los pesticidas contaminaban el agua subterránea. "Es al público a quien se le pide que asuma los riesgos", dijo en un momento Carson. "El público debe decidir si desea continuar en el camino actual, y solo puede hacerlo cuando esté en plena posesión de los hechos".

El informe del Comité Asesor Científico Presidencial

Presionado por el desarrollo de los acontecimientos y la magnitud de la polémica, el presidente John F. Kennedy ordenó una investigación a cargo del Comité Asesor Científico Presidencial (PSAC). Tras ocho meses de disputas entre los principales científicos y reguladores del Gobierno, quienes sostuvieron una serie de reuniones con Carson, representantes de la industria y funcionarios del Departamento de Agricultura, el comité publicó a mediados de mayo de 1963 su informe final "El uso de los pesticidas".

El informe señalaba que si bien los plaguicidas habían sido examinados minuciosamente para su efectividad agrícola, en general no se les dio el mismo nivel de revisión para la seguridad ambiental y pública, y que sobre muchos de ellos que se encontraban en uso se carecía del suficiente conocimiento respecto a los efectos crónicos a lo largo de la vida.

"Hasta la publicación de Rachel Carson, la gente en general desconocía la toxicidad de los pesticidas", declaró el informe, recomendando que los residuos de pesticidas sean rastreados y monitoreados en el aire, agua, suelo, peces, vida silvestre y seres humanos. "La eliminación del uso de pesticidas tóxicos persistentes debe ser el objetivo", destacó.

Al día siguiente de la publicación del informe, The Christian Science Monitor destacó en su tapa "¡Rachel Carson ha sido vindicada!", mientras que el comentarista Eric Sevareid al referirse al informe, señaló que Carson había logrado sus objetivos declarados. Dan Greenberg, editor de la sección de Noticias y Comentarios de la prestigiosa revista Science (de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia), declaró que el informe del PSAC era un documento templado, cuidadosamente equilibrado en sus evaluaciones de riesgos versus beneficios, pero que "se suma a una vindicación bastante completa de la tesis de Primevera Silenciosa de Rachel Carson".

La antesala de la Agencia de Protección Ambiental

Para junio de 1963, Carson estaba testificando ante dos comités senatoriales que celebraban audiencias sobre los temas relacionados con los pesticidas. En sus apariciones, Carson pidió el establecimiento de alguna agencia reguladora independiente para proteger a las personas y al medioambiente de los peligros químicos, y afirmó que uno de los derechos humanos más básicos era el "derecho del ciudadano a estar seguro en su propio hogar contra la intrusión de venenos aplicados por otras personas". Solicitó el control estricto de la fumigación aérea de plaguicidas, la reducción y eventual eliminación del uso de plaguicidas persistentes, y más investigación dedicada a los métodos no químicos de control de plagas.

"El más inquietante de todos estos informes se refiere al hallazgo de DDT en el aceite de pescado que vive lejos en el mar", declaró Carson en las audiencias, "en concentraciones que superan las 300 partes por millón. Todo esto nos da motivos para reflexionar profunda y seriamente sobre los medios por los cuales estos residuos llegan a los lugares donde los estamos descubriendo".

Durante las audiencias, Carson volvió a ser atacada. Mitchell R. Zavon, profesor de Medicina Industrial en la Universidad de Cincinnati y consultor de Shell Oil Company, declaró que "la señorita Carson está hablando de un efecto en la salud que llevará años responder. Mientras tanto, deberíamos cortar la comida a personas de todo el mundo. Estos vendedores ambulantes de miedo van a alimentarse de la hambruna del mundo". Pero Carson se desenvolvió con tal grado de profesionalismo, presentando sus argumentos cuidadosa y racionalmente, que demostró nuevamente que las acusaciones anteriores de ser una mujer histérica y emocional no tenían ninguna base real.

Carson iba ganando su batalla contra los capitanes de la industria química. Todo iba camino a ponerle fin a los crímenes sociales de las corporaciones químicas. Sin embargo, Rachel Carson ya carecía de fuerzas para su lucha contra el cáncer. Su aparición en las audiencias era de las últimas que realizaría públicamente. El 14 de abril de 1964, diez meses después de haber testificado ante el Congreso, Rachel Carson fallecía a la edad de 56 años.

La mujer que sentó las bases del ecologismo contemporáneo

En 1962 no existía ningún movimiento ecologista o ambientalista en el sentido como se pudo comprender después. Sí existían organizaciones conservacionistas, algunas muy antiguas, cuyo propósito era la preservación de parques naturales y la vida silvestre, o la gestión de recursos naturales en concordancia con el crecimiento industrial. Pero crear una preocupación popular por una ética ambiental y una defensa más amplia era algo completamente novedoso. Y Rachel Carson fue una figura central que ayudó a sentar las bases de una conciencia ecológica de masas gracias a Primevera Silenciosa, dejando en claro la conexión entre lo que sucede en el medioambiente y la salud pública, especialmente si se trataba de un nuevo tipo de contaminación, invisible, que podía infiltrar la biología a nivel celular y molecular, acarreando daños acumulativos y generacionales a las aves, los peces y los seres humanos.

Primevera Silenciosa fue el puntapié inicial de la primera ola ecologista contemporánea. No tardarían en llegar La bomba P del entomólogo Paul Ehrlich, el Círculo que se cierra, del biólogo Barry Commoner y Los Límites del Crecimiento de Dennis y Donella Meadows. La problemática ecológica y ambiental llenaría las aulas y las calles, celebrándose por primera vez en 1.970 el Día de la Tierra, con movilizaciones y festivales de rock. Ese mismo año se creaba en Estados Unidos la Agencia de Protección Ambiental (EPA), la que a su vez prohibía para 1.972 el DDT, además de otros siete plaguicidas mencionados por Carson en su libro.

Han pasado décadas desde la publicación de Primavera silenciosa, y ante el empeoramiento de las condiciones ambientales y sanitarias a nivel mundial, las nuevas tecnologías destructivas y el agotamiento de recursos, vale la pena recordar y valorar el trabajo pionero de Rachel Carson:

"Todavía hablamos en términos de conquista. Todavía no hemos madurado lo suficiente como para pensar que somos solo una pequeña parte de un vasto e increíble universo", había dicho Carson durante la entrevista de la CBS. "La actitud del hombre hacia la naturaleza es hoy de importancia crítica simplemente porque ahora hemos adquirido un poder fatídico para alterar y destruir la naturaleza".

Carson ayudó a cambiar nuestra manera de ver el mundo y nuestro lugar en él.
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« Último mensaje: por Beti ona en Julio 04, 2020, 16:24:41 pm »
Edward Goldsmith

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Edward René David Goldsmith (París, 8 de noviembre de 1928-Siena, Italia, 21 de agosto de 2009), conocido como Teddy Goldsmith fue un ambientalista anglo-francés, escritor y filósofo.

Pertenecía a la destacada familia Goldsmith: fue el primogénito del comandante Frank Goldsmith, y hermano mayor del financiero James Goldsmith. Edward Goldsmith fue fundador y editor de la revista The Ecologist. Conocido por sus opiniones enfrentadas a la sociedad industrial y el desarrollo económico, a lo largo de su vida manifestó gran admiración y empatía por las formas y valores de los pueblos tradicionales.

Fue coautor, junto a Robert Prescott-Allen, del influyente ensayo A Blueprint for Survival (Un Proyecto para la Supervivencia) convirtiéndose en uno de los fundadores del partido político People (el posterior Green Party o Partido Verde), que se inspiró ampliamente en el modelo de sociedad planteado en A Blueprint for Survival. Su visión conservadora del ambientalismo lo enfrentó al sector socialista que llegó a dominar el Partido Verde británico.

En línea con la Ecología profunda y la teoría de sistemas, Goldsmith fue uno de los pioneros en defender la hipótesis de Gaia, tras haber comprobado cibernéticamente el sistema autorregulador de la biosfera.

Orador y narrador destacado, fue un elocuente portavoz y activista, que recibió importantes premios por su defensa del mundo natural y por dotar de visibilidad e importancia a los pueblos indígenas. Entre los galardones recibidos destaca el Right Livelihood Award y el Caballero de la Legión de Honor.

Primeros Pasos

Edward Goldsmith nació en París en 1928, de padre alemán de origen judío, Frank Goldsmith,y de madre francesa, Marcelle Mouiller.

Entró en el colegio Millfield School, de Somerset, como estudiante de gramática, y más tarde se graduó con honores en Filosofía, Política y Economía en el Magdalen College de Oxford (1947-1950). Mientras estudiaba en Oxford, Goldsmith rechazó las ideas reduccionistas y compartimentadas del cientifismo de la época, y buscó una visión del mundo más holística que le permitiera comprender la sociedad y sus problemas con mayor amplitud y a largo plazo.

Tras completar el servicio militar como Oficial de la Inteligencia Británica en Hamburgo y Berlín, Goldsmith se implicó, sin éxito, en una serie de proyectos empresariales, mientras dedicaba la mayor parte de su tiempo libre al estudio de los temas que le interesarían el resto de su vida.

A lo largo de la década de 1960 viajó por el mundo con su gran amigo John Aspinall y fue testigo de la destrucción y deterioro de las sociedades tradicionales. Ello le llevó a la conclusión de que el desarrollo económico y la industrialización que le acompaña no significaban el progreso de la sociedad como se creía, sino que eran la causa profunda de la destrucción de la sociedad y el medio ambiente.

Trabajo

El Fondo de los Pueblos Indígenas

Durante las reuniones en Londres del Fondo de los Pueblos Indígenas - el comité que había creado Survival- Goldsmith formó equipo con el tesorero Robert Allen, el explorador Jean Liedloff, y el escritor de World Medicine, Peter Bunyard, para fundar The Ecologist en 1969.

Una Ciencia Unificada

Después de rechazar el enfoque académico que consideraba reduccionista y excesivamente compartimentado, Goldsmith dedicó la mayor parte de su tiempo a la investigación y el desarrollo de sus propias teorías, lo que implicaba la unificación de las diversas ramas de la ciencia. Su "Teoría de una Ciencia Unificada" estaba fuertemente influida por:

- La cibernética (las proyecciones desarrolladas por las tecnologías de la computación).
- La Teoría de Sistemas de Ludwig von Bertalanff.
- El enfoque holístico de los primeros académicos ecologistas.
- El funcionalismo utilizado por muchos antropólogos.

Esta teoría sería publicada posteriormente como The Way: an ecological world view.

Previamente, Goldsmith había formulado un concepto de la biosfera como una entidad integrada, cuyos componentes autorregulados (lo que incluía también a las sociedades tribales) cooperaban, de una manera inconsciente y amplia, para el mutuo beneficio de la totalidad. Una visión que anticipaba la tesis de Gaia, de la que fue su principal defensor.

Goldsmith también fue crítico con el neo-darwinismo. Consideraba que era una teoría reduccionista y que si queríamos entender la evolución debíamos abandonar el reduccionismo y mecanicismo del paradigma científico.

The Ecologist

En 1969 funda The Ecologist junto a Robert Allen, Jean Liedloff, y Peter Bunyard. La revista le sirve de plataforma para difundir sus teorías, que se publican regularmente en forma de artículos bajo la cabecera "Towards a Unified Sicence" (Hacia una Ciencia Unificada).​ La revista también fue un importante foro de debate para el incipiente Movimiento Verde, con artículos cuya temática iba desde la relevancia y supervivencia de las sociedades de cazadores y recolectores a las tecnologías alternativas y la agricultura orgánica. Algunos artículos ya predecían el cambio climático, la escasez de recursos y los accidentes nucleares. Todos ellos iban acompañados de trabajos que analizaban temas como la contaminación, la superpoblación, la deforestación, la erosión de la tierra, el poder corporativo, grandes obras hidráulicas, e incluso la denuncia sobre la participación del Banco Mundial en "financiar la destrucción de nuestro planeta".

Un Proyecto para la Supervivencia

Firmado por más de treinta científicos destacados de la época —incluyendo a Julian Huxley, Frank Fraser Darling, Peter Medawar, Peter Scott, y C. H. Waddington—Goldsmith y su amigo, el editor Robert Allen, llamaron la atención con la publicación en 1972 de A Blueprint for Survival' (Un proyecto para la Supervivencia). Esta fue una propuesta de largo alcance para conseguir una transición radical hacia una sociedad descentralizada y desindustrializada—un intento de impedir lo que los autores definieron como "la quiebra de la sociedad y la destrucción irreversible de los ecosistemas que sustentaban la vida en el planeta".​ El ensayo inspiró gran parte de los puntos programáticos del Movimiento Verde, vendió más de medio millón de copias y fue traducido a dieciséis lenguas diferentes.​ Por muchas cuestiones, se anticipaba a las preocupaciones de las actuales Ciudades Sostenibles y Ecoaldeas

Goldsmith y Allen argumentaban que más que proyectar utopías imaginarias como hicieran los marxistas y teóricos liberales del pasado, ellos debían mirar hacia los pueblos tribales, donde existían auténticos modelos de vida funcionando y perfectamente adaptados a la supervivencia a largo plazo y al entorno bio-ecológico del que dependían. Estos pueblos tribales, de una manera autónoma, habían demostrado formas viables de resolver la mayoría de los problemas a los que se enfrentaba la humanidad.

Tales sociedades estaban caracterizadas por pequeñas comunidades, tecnologías de escaso impacto, controles de población, manejo sostenible de los recursos, enfoque holístico y ecológicamente integrado, y un alto grado de cohesión social, salud física y mental y realización espiritual de todos sus miembros.

El Partido "Personas"

A Blueprint fue de gran inspiración para el germen del partido político denominado People (Personas), lo que más adelante sería el Partido Verde. Goldsmith fue invitado como candidato de la circunscripción parlamentaria de Suffolk a las Elecciones Generales de febrero de 1974.

Su campaña se centró en la amenaza de desertificación provocada por la agricultura intensiva que se practicaba en la zona, y reforzó su denuncia llevando un camello asiático suministrado por Aspinall. También se apoyó en militantes barbudos vestidos con las túnicas de los jeques árabes. Su argumento era que si continuaban las modernas prácticas de agricultura intensiva, el camello sería la única forma viable de transporte en Suffolk. Goldsmith perdió su aval como representante de Suffolk, pero su atrevida campaña tuvo éxito, llamó la atención de los medios y consiguió transmitir su mensaje.​ Más adelante también consiguió ser europarlamentario por el Partido Ecologista en las Elecciones europeas de 1979, consiguiendo un 3% de los votos.

Cornualles

En 1973, impulsado por el éxito de su libro A Blueprint for Survival y por la creciente conciencia ecológica de la sociedad - tanto la Conferencia de Estocolmo como la publicación por el Club de Roma de Los Límites del Crecimiento, coincidieron en 1973—Goldsmith y su equipo editorial decidieron abandonar sus oficinas londinenses y reubicarse en el entorno rural de Cornualles, al oeste de Inglaterra.​ Aquí Goldsmith y sus colegas se compraron granjas y durante los diecisiete años siguientes intentaron crear una pequeña comunidad relativamente autosuficiente. Mientras tanto, The Ecologist seguía editándose y desarrollando su agenda.

En 1977, cuándo la Electricity Generating Board (CEGB) amenazó con establecer un reactor nuclear en la zona rural de Luxulyan, cerca de Cornualles, Goldsmith estuvo entre aquellos que organizaron constantes sentadas junto a los lugareños, bloqueando día y noche las entradas de los empleados a los almacenes de material para impedir a los contratistas del CEGB iniciar los trabajos de perforación.​ Este campamento, que fue una de las primeras muestras de protesta medioambiental, fue rechazado por el Tribunal supremo de Inglaterra y Gales, que dictaron a favor de CEGB para que continuase las perforaciones, aunque la compañía desistió del proyecto.

La Fundación de Paz Gandhi

En 1974, Goldsmith pasó cuatro meses con la Fundación de Paz Gandhi en Nueva Delhi, comparando el Movimiento Gandhian (Sarvodaya) con el Movimiento de Ecología en Europa. ​Esta experiencia le permitió crear vínculos más cercanos con los activistas medioambientales de India, en particular con el Movimiento Chipko que incluía a Sunderlal Bahuguna y Vandana Shiva. Esto supuso una gran influencia en la derivación de Goldsmith hacia el activismo ambiental, y llevó a la edición de un número especial en The Ecologist.

El Banco Mundial

En 1984, junto con su colega Nicholas Hildyard, Goldsmith escribió un informe de varios volúmenes sobre los efectos destructivos y a gran escala de las presas hidroeléctricas. Era el comienzo de un ataque sin cuartel dirigido contra el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que, según él y sus colegas, eran los responsables de financiar la destrucción del planeta.

En una ocasión, Goldsmith escribió una carta abierta al entonces Presidente del Banco Mundial, Alden Clausen, reclamando al banco "el cese en la financiación de la destrucción del mundo tropical, la devastación de la selva, la extinción de su fauna y flora, y el empobrecimiento e inanición de sus habitantes humanos". Hasta el momento, dentro del movimiento ambientalista, no se había reconocido ampliamente la relación entre los grandes proyectos de desarrollo y la destrucción social y medioambiental.

Campaña de bosques

En 1989 Goldsmith ayudó a organizar una campaña internacional que solicitaba poner freno a la destrucción de los bosques restantes que tan devastadores efectos tenía sobre las culturas indígenas, la biodiversidad y el clima global. La campaña consiguió más de 3 millones de firmas que fueron llevadas a la sede de la ONU en Nueva York en carretillas. Posteriormente, Goldsmith y un grupo de activistas ocuparon el principal vestíbulo, negando a moverse hasta que el Secretario General (Pérez de Cuéllar) no se comprometiera a recibirlos. El grupo reclamó que se organizara una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad que afrontara la crisis global provocada por la deforestación. Aunque no se logró, la campaña consiguió una reunión en el Senado de Estados Unidos con un grupo de senadores, capitaneados por Al Gore, a quienes solicitaron se dejase de respaldar al Banco Mundial.

La Fundación Goldsmith

En 1991, con el apoyo financiero de su hermano James, Goldsmith creó la Fundación Goldsmith (JMG) para apoyar una gama diversa de organizaciones no gubernamentales que luchan contra las actividades ambientalmente destructivas, y otras que proporcionan alternativas sostenibles.

The Way

En 1990, animado por Arne Næss, Goldsmith dejó el comité editorial de The Ecologist a Nicholas Hildyard, mientras se tomaba tiempo para escribir su gran obra filosófica The Way: an ecological worldview (1992). The Way era la culminación y síntesis de más de cuatro décadas de desarrollo teórico, encarnando una coherente visión sobre el mundo por la que Goldsmith intentaba explicar los problemas de origen antropogénico a los que se enfrenta el mundo, proponiendo soluciones a ellos. Gran parte de este trabajo ya lo había madurado cuando publicó los primeros números de The Ecologist en 1970.

Vida más tardía

Además de la revista británica The Ecologist, Goldsmith ayudó a financiar e impulsar la edición en otras lenguas y contextos sociales por empresas independientes de diferentes países, incluyendo: Brasil (en portugués); Francia (en francés); Asia (India); Italia (en italiano); Grecia (en griego); El Pacific (Nueva Zelanda); Líbano (en árabe); Latinoamérica (en español); y Colombia (en español).​ Continuó asistiendo a reuniones clave alrededor del mundo, y se implicó en numerosas campañas de las distintas organizaciones. Fue Presidente del Fondo de Iniciativas del Clima, Richmond, Reino Unido; miembro del Foro Internacional anti Globalización, San Francisco, EE.UU.; miembro fundador de Marunui Conservación Ltd., Mangawhai, Nueva Zelanda (1987); y miembro fundador y vicepresidente de ECOROPA, un club ecológico europeo y centro de pensamiento (1975).2

Controversias

En 1997, después de una violenta ruptura con su equipo editorial—y fundamentalmente con su amigo y colega Nicholas Hildyard—Goldsmith se quedó solo en la edición de The Ecologist.​ Su ausencia durante años la había resuelto trayendo a la Sociedad Internacional para la Ecología y la Cultura (ISEC) para que funcionase como equipo editorial. Su sobrino Zac, quién entonces trabajaba para ISEC, fue finalmente el editor.

Tras la ruptura con Hildyard entró en un período de aislamiento de la escena británica, reforzado con problemas de salud, en el que se dedicó a criticar amargamente a muchos políticos del movimiento ambiental.

Más tarde, mediante un polémico artículo publicado en el diario Guardián "Camisas Negras en Pantalones Verdes", George Monbiot ( co-fundador del partido político izquierdista Respeto) acusó a Goldsmith "de haber defendido la separación forzosa de Tutsis y Hutus en Ruanda y de protestantes y católicos en Ulster, con el argumento de que eran 'grupos étnicos distintos' e incapaces de una co-habitación (lo que Goldsmith rechazó). Esto, junto con otros ataques, le llevó a escribir su réplica My Answer (Mi Respuesta).

Su cercanía a Sir James Goldsmith, su hermano financiero, y la amistad de toda la vida con John Aspinall, propietario de un casino y conservacionista, junto con su postura anti-modernista y el apoyo a los pueblos indígenas, le aseguraron muchos detractores a lo largo de su vida. A pesar de esto, recibió el apoyo, afecto y respeto del espectro completo del movimiento ambiental, así como de muchas personas que compartían sus puntos de vista y preocupaciones manifestados en su filosofía.

Su mensaje continuó difundiéndose alrededor del mundo, en particular a través de su trabajo en el Foro Internacional sobre Globalización (IFG), y con independencia de su acritud anterior, Hildyard y Goldsmith llegaron a restaurar su antigua amistad.
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Off-topic / Re:No solo de la fuerza vive el hombre
« Último mensaje: por Beti ona en Julio 04, 2020, 00:25:18 am »
Jefferson McMahan

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Jefferson Allen McMahan es un filósofo americano. Ha sido profesor de filosofía moral de White en la Universidad de Oxford desde 2014.

Educación y carrera

McMahan completó una licenciatura en literatura inglesa en la Universidad del Sur (Sewanee). Completó una segunda licenciatura en Filosofía, Política y Economía y luego realizó un trabajo de posgrado en filosofía en el Corpus Christi College de Oxford como Rhodes Scholar. Luego obtuvo su maestría en la Universidad de Oxford . Le ofrecieron una beca de investigación en el St. John's College de Cambridge de 1979 a 1983. Estudió primero con Jonathan Glover y Derek Parfit en la Universidad de Oxford y luego fue supervisado por Bernard Williams en la Universidad de Cambridge , donde fue investigador del St. John's College de 1983 a 1986. Recibió su doctorado en 1986. Su título de tesis era Problemas de teoría de la población .

Enseñó en la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign (1986–2003) y en la Universidad de Rutgers (2003–2014).

Trabajo

Bioética

McMahan ha escrito extensamente sobre ética normativa y aplicada, especialmente sobre bioética y teoría de la guerra justa. Su trabajo principal en bioética incluye The Ethics of Killing: Problems at the Margins of Life (Oxford University Press, 2002). El libro incluye cinco partes, sobre identidad, muerte, asesinatos, el comienzo de la vida y el final de la vida. En su primera parte, McMahan defiende una visión mixta de la identidad personal, alegando que los individuos son lo que él llama "mentes encarnadas". En las siguientes partes, él afirma que lo malo de la muerte y lo incorrecto de matar depende de nuestro interés en vivir. También defiende lo que llama una "cuenta de interés relativa al tiempo de vida". Según su punto de vista, nuestro interés por vivir depende de nuestra conexión psicológica con nuestro yo futuro en cada momento.

Ética animal

En relación con sus contribuciones en bioética, McMahan también ha escrito sobre el tema de la ética animal, donde ha argumentado en contra de la relevancia moral de la membresía de especies. McMahan también ha afirmado que la cría intensiva de animales es un problema ético importante. Él ha abogado por un fuerte deber negativo para detener el sufrimiento infligido a los animales a través de la agricultura industrial moderna, y contra el consumo de animales. McMahan también ha participado en el debate ético sobre el sufrimiento de los animales salvajes. También ha defendido la intervención de la naturaleza para aliviar el sufrimiento de los animales salvajes cuando hacerlo no causaría más daño que bien.

Solo teoría de la guerra

Las principales contribuciones de McMahan a la teoría de la guerra justa se hacen en su libro Killing in War (OUP, 2009), que argumenta en contra de los elementos fundamentales de la teoría tradicional de la teoría de la guerra justa . Contra Michael Walzer, afirma que quienes luchan en una guerra injusta nunca pueden cumplir los requisitos de jus in bello.

Otro trabajo

McMahan también ha coeditado los libros The Morality of Nationalism (con Robert McKim , OUP, 1997), y Ethics and Humanity (con Ann Davis y Richard Keshen, OUP, 2010). A principios de los años 80, escribió dos libros sobre la situación política en ese momento: Armas nucleares británicas: a favor y en contra (Londres: Junction Books, 1981, que incluía un prefacio de Bernard Williams), y Reagan y el mundo: política imperial en La Nueva Guerra Fría (Londres: Plutón Press, 1984). En tiempos más recientes, también ha trabajado en altruismo efectiv .

Está en el consejo editorial de The Journal of Controversial Ideas.
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Off-topic / Re:No solo de la fuerza vive el hombre
« Último mensaje: por Beti ona en Julio 03, 2020, 20:14:48 pm »
Día de la independencia en medio de la dictadura

James Bovard

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¿Cuántos estadounidenses saludarán el 4 de julio con gratitud porque su gobernador ya no los obliga a "refugiarse en el lugar" o "quedarse en casa" para que puedan celebrar su libertad? La mayoría de los medios ignoran el hecho de que este Día de la Independencia está ocurriendo bajo las restricciones más dictatoriales de la era moderna. Pero cualquiera que valore su libertad debe reconocer que la Gran Liberación Política que ha ocurrido este año se burla de las intenciones de los Padres Fundadores.

A principios de este año, más de 300 millones de estadounidenses se vieron obligados por decretos de "quedarse en casa" de los gobernadores y alcaldes. Estas restricciones fueron justificadas por las predicciones de mortalidad de COVID-19 que resultaron ser exageradas. Pero la mayoría de los medios han presumido que los dictados eran legítimos porque supuestamente se basaban en "ciencia y datos", independientemente de los pronósticos generalizados y equivocados.

Los Centros para el Control de Enfermedades estimaron la semana pasada que 24 millones de estadounidenses pueden haber sido infectados con COVID, haciendo una burla de los bloqueos diseñados para obligar a los ciudadanos a pagar cualquier precio por la menor reducción potencial de infecciones.

¿Los políticos y los medios de los Estados Unidos tienen alguna sugerencia especial sobre cómo las decenas de millones de personas que perdieron sus empleos debido a los cierres deberían celebrar el Día de la Independencia? ¿Cómo deberían los propietarios de pequeñas empresas que han estado en bancarrota marcar el 4 de julio?

Los gobernadores de todo el país a principios de este año demostraron que la Declaración de Derechos es una barrera de pergamino que se puede destruir fácilmente invocando sus poderes de emergencia. La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, prohibió "todas las reuniones públicas y privadas de cualquier tamaño" (prohibiendo que las personas visiten a sus amigos) y también prohibió comprar semillas para la siembra de primavera en las tiendas después de que decretó que era una actividad "no esencial".

Muchos condados de Michigan tienen menos de un puñado de casos de COVID y pocas o ninguna fatalidad. Pero sus economías han sido destruidas por los decretos estatales de Whitmer, que han llevado el desempleo hasta un 24 por ciento. Hace dos semanas, Whitmer criticó que los "intentos de los legisladores por quitarme mi autoridad" fueron "irresponsables, peligrosos y tontos".

La represión COVID de los políticos de Maryland destruyó más de 400.000 empleos, lo que llevó a casi una quinta parte de la fuerza laboral del estado a solicitar el desempleo. Incluso el Washington Post reconoció que las restricciones COVID de Maryland "han paralizado la economía y paralizado la vida diaria desde mediados de marzo". En el momento en que el gobernador Larry Hogan impuso una orden obligatoria de "quedarse en casa" para todos los Marylanders, aproximadamente mil Marylanders habían dado positivo por COVID y dieciocho habían muerto por el virus.

A pesar del cierre, el número de personas con resultados positivos se elevó a 68,000 junto con más de 3,100 muertes. La devastadora economía de Maryland no pudo detener la propagación de COVID, pero infligió daños colaterales que afectarán al estado durante muchos años y probablemente arruinarán permanentemente miles de vidas.

La gobernadora de Oregon, Kate Brown, prohibió a los cuatro millones de residentes del estado abandonar sus hogares, excepto para el trabajo esencial, la compra de alimentos y otras exenciones limitadas, y también prohibió todos los viajes recreativos. Seis condados de Oregón tenían solo un caso COVID confirmado hasta el mes pasado, y la mayoría del estado tiene infecciones mínimas. Pero las escuelas, los negocios y otras actividades fueron clausuradas por el edicto del gobierno. Casi 400,000 habitantes de Oregón han perdido sus empleos después del cierre de Brown.

Los medios y muchos políticos se burlaron de las personas que protestaron públicamente contra los bloqueos que estaban destruyendo sus medios de vida. Pero después de que un policía de Minneapolis mató brutalmente a George Floyd, los políticos vitorearon cuando estallaron protestas masivas en ciudades de todo el país. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, envió a la policía a dispersar a los asistentes a un funeral judío ortodoxo por violar sus restricciones a las reuniones públicas, pero respaldó las protestas masivas contra la brutalidad policial.

Mil cien profesionales de la salud firmaron una carta declarando: "No condenamos estas reuniones como riesgosas para la transmisión de covid-19. Los apoyamos como vitales para la salud pública nacional". Cualquier resto andrajoso de credibilidad retenido por los funcionarios de salud pública se hizo añicos cuando declararon que apoyar las protestas contra la brutalidad policial "no debe confundirse con una postura permisiva en todas las reuniones, particularmente las protestas contra las órdenes de quedarse en casa".

¿Quién sabía que COVID-19 solo infecta a "deplorables" y reaccionarios?

Al mismo tiempo que los políticos se unieron y vitorearon las protestas masivas contra la policía, muchos estados continúan prohibiendo efectivamente los servicios religiosos. ¿Se permitiría reanudar los servicios de la iglesia si los feligreses prometieran maldecir a la policía? Los "expertos" también podrían permitir una gran concentración para conferir santidad a Anthony Fauci, el traficante de histeria de encierro favorito de los medios.

La pandemia abrió las cajas autoritarias de Pandora en todos los niveles de gobierno. El Departamento de Justicia de Trump solicitó al Congreso que apruebe la suspensión del hábeas corpus mientras dure la pandemia. Norman Reimer, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Abogados de Defensa Criminal, advirtió: "Podrían arrestarlo y nunca llevarlo ante un juez hasta que decidan que la emergencia o la desobediencia civil han terminado". Se podría ejercer el mismo tipo de poder previo al arresto para detener a cualquier persona sospechosa de estar infectada o no obedecer las órdenes de cierre.

El fiscal general Ramsey Clark advirtió en 1967: "Nada disminuye tanto la democracia como el secreto". Pero la respuesta pandémica de los funcionarios federales, estatales y locales permanece oculta. Es posible que hayamos visto solo la punta del iceberg de errores y errores en las respuestas del gobierno a la pandemia.

¿Qué sabían los políticos y funcionarios de salud federales, estatales y locales, y cuándo sabían que muchas de las restricciones que impusieron eran innecesarias, si no contraproducentes? ¿Cuántos estados ajustaron encubiertamente sus fórmulas o estándares de datos para justificar perpetuar bloqueos? ¿Cuántos estados han mentido o encubierto sus políticas sobre el envío de pacientes COVID a hogares de ancianos, una catástrofe que mató a miles de ancianos?

Muchos locales han cancelado sus fuegos artificiales para evitar tentar a las personas a reunirse para disfrutar del espectáculo. La Oficina de Turismo de Maryland ofreció a los residentes premios de consolación: la oportunidad de sintonizar en línea y ver un "desfile virtual de mascotas" o ver un "Recorrido virtual del Día de la Independencia" del Museo Nacional de Salud y Medicina. Quizás el National Endowment for Humanities podría complementar esas actuaciones al publicar en YouTube algunos vídeos de niños de la década de 1960 celebrando el 4 de julio agitando bengalas en el aire, un comportamiento que podría provocar una redada de los SWAT hoy en día.

Todo lo que era necesario para arrasar los límites del poder político eran extrapolaciones a simple vista de posibles tasas de infección. Los últimos meses han establecido la prerrogativa de los gobernadores y otros funcionarios de golpear un torniquete y cortar el suministro económico de sangre durante el tiempo que lo consideren necesario.

La facilidad con que los políticos han capturado un poder ilimitado debería ser escalofriante para cualquiera que no sea fanático de Mussolini. Y muchos gobernadores parecen tener ganas de volver a imponer restricciones basadas en cualquier aumento en las infecciones en otras partes de la nación.

Las Grandes Locuras Pandémicas de 2020 se han basado en la ilusión de que el gobierno podría hacer que la vida esté libre de riesgos. Pero los defensores de los cierres, bloqueos y prohibiciones interminables ignoran el riesgo de la dictadura. Eso fue contra lo que lucharon nuestros antepasados ​​hace casi 250 años, y sus sacrificios y coraje deberían inspirarnos hoy.
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